martes, 13 de diciembre de 2011

Lilu

"A ella le gusta mucho el semen del hombre, y anda siempre al acecho de ver a dónde ha podido caer (generalmente en las sábanas). Todo el semen que no acaba en el único lugar consentido, es decir, dentro de la matriz de la esposa, es suyo: todo el semen que ha desperdiciado el hombre a lo largo de su vida, ya sea en sueños, o por vicio o adulterio. Te harás una idea de lo mucho que recibe: por eso está siempre preñada y no hace más que parir."

Primo Levi, Lilít y otros relatos.

domingo, 11 de diciembre de 2011

10306ris


En un principio fue 1, la soledad hizo que creara 2 a su imagen y semejanza, hoy 3 vienen a cerrar el círculo.