viernes, 3 de febrero de 2012

El Hombre: animal y humano en conflicto...

El impulso animal no se detendrá hasta satisfacerse plenamente, luego de ello, el ser recuperará su racionalidad momentáneamente perdida. Esa dualidad humano-animal, no entendida a plenitud, puede generar constante conflicto al ser humano que se considera un "ser racional". Los instintos animales deben ser aceptados y canalizados en actividades altamente creativas, pues son grandes fuerzas naturales que permanecen latentes en los seres vivos, desde la antigua lucha por la supervivencia hasta nuestros tiempos. Negarlos, esconderlos, disfrazarlos con las armas del intelecto y la razón, no harán más que obligar a que estas fuerzas escapen furiosamente, a través de las temibles decisiones que llevan al caos, muerte y degradación humana.


martes, 13 de diciembre de 2011

Lilu

"A ella le gusta mucho el semen del hombre, y anda siempre al acecho de ver a dónde ha podido caer (generalmente en las sábanas). Todo el semen que no acaba en el único lugar consentido, es decir, dentro de la matriz de la esposa, es suyo: todo el semen que ha desperdiciado el hombre a lo largo de su vida, ya sea en sueños, o por vicio o adulterio. Te harás una idea de lo mucho que recibe: por eso está siempre preñada y no hace más que parir."

Primo Levi, Lilít y otros relatos.

domingo, 11 de diciembre de 2011

10306ris


En un principio fue 1, la soledad hizo que creara 2 a su imagen y semejanza, hoy 3 vienen a cerrar el círculo.